Piden 40 años de prisión para el «Hermano Tito», el pastor acusado de abuso sexual de siete niñas en el norte de la ciudad

La fiscal Alejandra Del Río Ayala solicitará una pena de 40 años de prisión para Antonio Aguirre, conocido como «Hermano Tito», un pastor evangélico que es investigado como autor de delitos contra la integridad sexual de siete niñas y adolescentes cometidos en la ciudad de Santa Fe.

La funcionaria del Ministerio Público de la Acusación (MPA) remarcó que “el acusado de 69 años abusó sexualmente de las víctimas en un contexto religioso”. En ese sentido, mencionó que “para llevar adelante su accionar delictivo, el hombre aprovechó su posición de poder como máxima autoridad de la sede de la congregación a la que pertenecían él y las personas abusadas”.

Los hechos investigados sucedieron entre 2012 y 2017, en las instalaciones del templo ubicado en el norte de la ciudad santafesina, donde residían mujeres y niñas. Según se pudo determinar en la investigación, algunas de las víctimas comenzaron a ser abusadas cuando cursaban la escuela primaria, una mientras estaba en el jardín de infantes y las demás, durante su adolescencia.

La Fiscalía acusó al pastor de haber vulnerado la integridad sexual de las víctimas en reiteradas oportunidades, en el inmueble donde llevaba a cabo sus actividades la iglesia evangélica. «En otras ocasiones, el acusado perpetró los delitos a bordo de un automóvil en el que trasladaba a las niñas y adolescentes”, añadió la fiscal Ayala.

El «Hermano Tito» amenazaba a las víctimas y les decía que si no permitían los abusos o si hablaban con alguien sobre lo sucedido, serían ‘suspendidas’, lo que implicaba que no podrían participar en actividades religiosas vinculadas al canto, a la danza, entre otras. También las intimidaba diciéndoles que iba a encerrarlas en un pabellón donde tendrían que hacer ayuno y dormir arrodilladas.

Para levantar estas sanciones, las niñas debían someterse a ayunos que implicaban horas sin comer y beber, y en algunos casos hasta permanecer encerradas.

La fiscal Del Río Ayala afirmó que “en todo momento, el acusado comprendió el grave daño que su conducta ocasionaba en la salud física y psicológica de las personas agredidas”. Al respecto, destacó que “el accionar delictivo no sólo tuvo consecuencias negativas para las víctimas, sino también para sus familiares y otros integrantes de la comunidad religiosa”.

La investigación comenzó en abril de 2018, cuando el papá de dos niñas que vivían bajo la guarda del “Hermano Tito” radicó una denuncia por delitos contra la integridad sexual de sus dos hijas. El hombre ya no se encontraba en la ciudad, fue detenido el domingo 27 de octubre de 2018 en Misiones y posteriormente trasladado a Santa Fe.

El pastor fue imputado y al discutirse la prisión preventiva, las fiscales de la Unidad de Género del Ministerio Público de la Acusación, Celeste Minniti y Alejandra Del Río Ayala explicaron cómo el predicador encontró en las actividades de la iglesia la posibilidad de abusar de niñas durante años. Las fiscales detallaron que, para ser parte del grupo “Juventud” de la Congregación Cristiana del Pueblo de Dios, las niñas deben ordenarse, que implica vestir con velo y pollera y quedarse vivir en el lugar.

La Congregación Cristiana del Pueblo de Dios en Argentina cuenta con sedes en Misiones, Tucumán, Chaco, Formosa y no se descarta que el imputado haya estado en algunas de esas provincias. Otra alternativa que maneja la Fiscalía es que Aguirre se haya exiliado directamente en Paraguay, donde está el líder principal de este clero.

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